Bienvenidos a la república independiente de Malu Entu

Su Moncloa es un escombro de piedras y su población casi enteramente compuesta por conejos y tortugas. Es la libre república de Malu Entu y el verano pasado cumplió su primer año de vida.

En realidad la primera vez que un grupo de independentistas autoproclamaran la república en el islote inhabitado de poco más de 3 kilómetros a lo largo de la costa occidental de Cerdeña, era el 1978. Entonces Salvatore Meloni, el cerebro del movimiento, hoy presidente de la autoproclamada república, pagó su “conspiración contra el estado” –cuya acusación incluía más de 100 cargos- con una condena a nueve años de cárcel, de los que cumplió seis.

Los tiempos han cambiado pero no su firmeza ni su energía y a finales de agosto de 2008 Doddore (como todo el mundo le conoce) y sus cuatro futuros ministros de agricultura, exteriores, pesca y tesoro -también pertenecientes al movimiento indipendentista Par.is- lo volvieron a intentar. Pacíficamente y reivindicando el derecho de autodeterminación de los pueblos.

Sentado en una silla de madera hecha por él mismo “con lo que lleva el mar”, con la bandera de la neonacida república y un nuraghe (monumento megalítico que da nombre a la antigua civilización de la isla) a sus espaldas, Meloni cita de memoria esa y otras leyes y reglamentaciones que legitimarían su presencia en el islote, que desde los años 70 pertenece a un lord inglés. Como la relativa al derecho de usucapión.

“Cuando Rex Miller adquirió (en una partida de cartas) Malu Entu, yo ya ejercía aquí de agricultor. No soy yo el que tiene que probar que estoy, es él el que tiene que demostrar que no estabamos cuando llegó”, afirma.

Nada más autoproclamar la república de Malu Entu (el nombre original de la isla, “viento malo”, fue traducido equivocadamente al italiano por los piamonteses como “Mal di Ventre”, o sea dolor de barriga,) Meloni la notificó a los 192 países miembros de las Naciones Unidas, al parlamento europeo y, de puño y letra, al gobierno italiano.

“Nadie nos ha reconocido pero tampoco lo necesitamos”, dice.

En breve Doddore Meloni y sus leales empezarán la recogida de firmas para un referendum sobre la independencia de Cerdeña, de la que la neonacida república sería nada más que el primer paso.

“Después de casi 150 años desde la unificación de Italia el estado no sólo no ha conseguido eliminar ni Mafia, ni Camorra, ni ‘Ndrangheta ni Sacra Corona Unita (las organizaciones de crimen organizado respectivamente de Sicilia, Campania, Calabria y Puglia) sino que les ha permitido entrar en su sistema y dominarlo. ¿Cómo querrá gobernarnos a nosotros?”, pregunta retóricamente.

Ya hay dos mil peticiones de ciudadanía honoraria en la isla y una cuenta donde el gobierno de la república pide a los sardos (y no) que pongan dinero para poder comprar juntos Malu Entu. El dueño quiere un millón de euros para desacerse de ella después de descubrir que los numerosos vínculos ambientales a los que está sometida frustrarían sus sueños turístico inmobiliarios. Las aguas de Malu Entu pertenecen a un área marina protegida, mientras el territorio es un area SIC (sitio de importancia comunitaria) y está vinculado por diversas convenciones europeas sobre la protección de la biodiversidad. En el islote nidifica, entre otros, la gaviota corsa. Tanto el cámping como la edificación están prohibidos. Es así que a Meloni –a quien el estado italiano puso, tras la condena, en entredicho con respecto a los oficios públicos- y a los suyos hayan llegado durante este primer año de república numerosas denuncias (por ocupación de propiedad privada, entre otras, aunque la propiedad no haya presentado ninguna denuncia). Y que cada dos por tres la forestal y la Capitaneria di Porto secuestren la bandera y quiten el techo de plástico de la Moncloa (el ponerlo constituye abuso edilicio).

Como en las mejores batallas navales, Doddore vuelve a poner la bandera y hace su propia denuncia.

“Cuando acabe mi iter judicial en Italia iré al tribunal del Aja para los Derechos Humanos”, promete.

Mientras tanto busca formas de autofinanciación y de publicidad. Después de la moneda modelo dolar americano con su cara sonriente su ultima creación es el “vino negro independentista”. Un bobal de la vendimia de 2007 con, en la etiqueta, dirección de proveniencia incluida. “Via Lungomare, 1”. Sede del gobierno de la república.

Este es un report que hicimos durante el verano y que, hasta la fecha, no hemos conseguido publicar en España, país para el que lo pensamos…

¿Acaso será que al fin y al cabo el tema no interesa al público español tanto como pensamos? Esperamos vuestras opiniones al respecto.

El invierno se acerca y, salvo imprevistos, durante un tiempo Doddore y “los suyos” irán “en letargo”. Pero, si como pensamos, volverán a hacer hablar de sí, no dudéis de que os informaremos.

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