Postcards from USA/01

Desde novembre de 2002 poco antes de la una de la tarde de cada sábado, haga el tiempo que haga, Len y Nancy llegan al principal cruce de Nanuet, a 50 kilómetros de Nueva York, repletos de pancartas y bebidas. Allí les esperan sus compañer@s -cuyo numéro varia de semanan en semana- del Rockland Coalition for Peace and Justice para dar comienzo a las dos horas de peace vigil (velada por la paz).

Cada un@ escoge una esquina del cruce y una pancarta. Las hay contra la guerra en Iraq y Afghanistan, en favor de la paz y de la retirada de las las tropas estadounidenses de estos países y luego muchas, y en diferentes idiomas, que sólo rezan “Honk for peace” (toca tu bocina por la paz).

Gianluca y yo conocimos a Nancy (como en Estados Unidos llaman a Ni-Hwei) y a Len cuando les entrevistamos por el libro que escribieron sobre los voluntarios chinos en la guerra civil. Entonces nos invitaron a visitarles un día y, como tenemos en breve una boda no muy lejos de allí, este fin de semana pasado fuimos y, claro, les acompañamos en su actividad.

Ningun@ de l@s dos había hecho algo parecido antes y nos quedamos impresionad@s tanto por la partecipación de la gente con sus bocinas y sus manos fuera de la ventanilla que hacían la V de paz cuando nos veían como de los vecinos de la otra acera. Sí, porque poco después de que Len y Nancy empezaran a organizar los encuentros un grupito de ciudadanos –y uso el masculino porque son prácticamente todos varones- en desacuerdo con sus mensajes decidieron montarse la suya justo en la acerca de enfrente.

Cuando estuvimos había uno cinco hombres de mediana edad y por lo menos el mismo número de banderas norteamericanas detrás suyo. Como banda sonora, desde el himno hasta todas las marchas militares posibles e imaginables.

Len, Nancy y la veintena de compañer@s, much@s docentes universitari@s y veteranos, que estaban el otro día ni por un momento pensaron quitar el foco de los transeuntes para mandarles a parir, como Gianluca y yo teníamos ganas, en el fondo, de hacer, sino que aprovecharon cada semáforo para entregar a la gente los folletos informativos sobre los muertos estadounidenses y locales en las últimas guerras emprendidas por su governo junto con los gastos que éstas implican para l@s ciudadan@s del contado de Rockland (hasta el momento 22 mil dólares por familia desde el comienzo de la guerra).

Después, to@s a comer al restaurante de al lado, como cada sábado. Tra un bocado y un trago de alguna bebida gigante para nuestros ojos europeos l@s compañer@s comparten artículos interesantes publicados en la prensa y discuten sobre la próxima manifestación a nivel estatal o nacional contra la guerra y en favor de la paz. Donde, no hay duda, no faltarán, hasta que su país deje de emprender guerras inútiles en países lejanos a costas  de los ahorros y la vida de sus ciudadan@s y a ocuparse  de los reales temas, como la disocupación o la inmigración-xenofobia, cuya gestión necesita, esta vez sí, intervención urgente.

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